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Ciro Korol lanzó una canción sobre salud mental nacida en Rosario

6 min de lectura

“No finjo demencia” convierte una experiencia de internación en una obra musical y audiovisual producida por artistas de Rosario.

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Ciro Korol presentó “No finjo demencia”, una canción sobre salud mental cuya composición comenzó durante una internación en el Hospital de Salud Mental Dr. Agudo Ávila de Rosario. El lanzamiento combina música, producción audiovisual y una comunicación pública que busca hablar del padecimiento sin solemnidad ni estigma.

Ciro Korol presentó “No finjo demencia”, una canción sobre salud mental nacida durante su segunda internación en el Hospital de Salud Mental Dr. Agudo Ávila, ubicado en la calle Suipacha de Rosario. La obra parte de una experiencia personal y la transforma en una pieza musical colectiva, con producción de artistas y estudios locales.

El lanzamiento fue difundido en el marco del Día Mundial de la Salud Mental. Su eje no es presentar una solución sanitaria, sino abrir una conversación pública sobre el sufrimiento psíquico, la posibilidad de expresarlo y las formas en que una obra cultural puede disputar los estigmas asociados a estos temas.

Una canción sobre salud mental que nació dentro del Agudo Ávila

El origen de la canción se remonta a 2022, durante un período en el que Korol atravesó episodios de manía, delirios y alucinaciones auditivas. En ese contexto desarrolló una fuerte inclinación por el rap, escribía de manera compulsiva y mantenía conversaciones rimadas hasta encontrar el estribillo de la canción.

La composición tomó su forma actual durante la segunda internación del artista en el Agudo Ávila. Según relató Korol a Conclusión, una paciente escuchó el estribillo, le comentó que le gustaba y ese intercambio lo llevó a buscar su cuaderno para escribir la letra.

La creación no quedó limitada al trabajo individual. Korol escribió fragmentos en las paredes del hospital con tiza y compartió el proceso con otros pacientes. De acuerdo con su testimonio, surgieron nuevas canciones, entre ellas una cumbia y un tango, además de la idea de formar una banda y hacer una gira por el país. La experiencia derivó en una dinámica musical comunitaria dentro de la institución.

Del relato personal a una pieza de comunicación pública

Después de recibir el alta médica, Korol trabajó con el músico Federico Baronio para revisar los versos y definir la producción de la canción. El objetivo declarado no fue suavizar la experiencia, sino quitarle parte de la solemnidad y del carácter de tabú que suele rodear a la salud mental.

La estrategia expresiva combina humor, ritmo y una frase directa: “Tengo problemas de salud mental y quiero vivir igual”. El recurso permite comunicar una situación compleja sin reducir a la persona a un diagnóstico ni presentar el padecimiento como una identidad completa. También desplaza el foco desde la compasión hacia la participación y el reconocimiento.

Desde una perspectiva de comunicación, la canción utiliza un lenguaje cotidiano para abordar depresión, internaciones, medicación y vulnerabilidad. Esa elección puede facilitar la identificación de quienes atraviesan situaciones similares, aunque la obra no reemplaza una consulta profesional ni una política pública de atención.

Cómo se construyó la identidad sonora y visual del lanzamiento

La producción musical estuvo a cargo de Federico Baronio, quien produjo, grabó y mezcló la canción en Nueva Materia y Domo Estudio, este último vinculado a Billie Gómez. Franco Mascotti realizó la masterización. Agustina Lofi sumó voces adicionales y participaron en el coro Sabina Rey, Damián Schwarzstein, Ema Schwarzstein y Cami Basterra.

El proyecto también incluyó una realización audiovisual de Corpóreo Estudio Creativo y una fotografía de portada de Sol Casanovas. El guion fue escrito por Korol y el trabajo está dedicado a “la banda del Suipacha”, en referencia al grupo humano asociado al origen de la canción.

La presencia de varias disciplinas no funciona solo como un dato de producción. Para una obra que busca circular fuera del hospital, la canción, la imagen de portada y el video forman un sistema de comunicación. La música aporta el tono emocional; el audiovisual amplía el contexto; y la identidad gráfica ayuda a que el lanzamiento sea reconocible en redes y plataformas.

Qué mensaje propone “No finjo demencia”

Korol plantea que la expresión “no finjo demencia” puede leerse como una respuesta a la costumbre de ignorar problemas que afectan a la vida cotidiana. En su interpretación, reconocer la propia vulnerabilidad permite mirar de frente una realidad que no se limita a quienes tienen un diagnóstico.

La canción también incorpora una lectura social y política. El artista relaciona el aumento de los padecimientos con las presiones de los modos de vida actuales y cuestiona el retroceso del financiamiento del sistema público de salud mental. Esas afirmaciones corresponden a su interpretación y no constituyen, por sí mismas, una medición independiente de la situación sanitaria.

El propio Korol establece un límite sobre su experiencia. Aunque valoró la atención profesional y farmacológica que recibió en el Agudo Ávila, aclaró que su caso no puede tomarse como ejemplo general porque muchas personas no acceden a atención psiquiátrica o psicológica, tanto en Rosario como en otras partes del país.

Hablar de salud mental más allá de una fecha

El Día Mundial de la Salud Mental puede aumentar la visibilidad de estas problemáticas en medios y redes sociales. Sin embargo, el planteo de Korol es que la conversación no quede restringida a una jornada del calendario. Para eso, la comunicación debe evitar mensajes aislados y sostener un lenguaje que permita hablar de depresión, suicidio y otras formas de sufrimiento sin convertirlas en contenido espectacular.

En este punto, la obra ofrece una decisión narrativa concreta: poner palabras al dolor y asociarlas con una forma musical vital. Esa combinación no elimina la gravedad de lo que se cuenta, pero evita que la única representación posible sea el silencio o la solemnidad.

Qué puede aprender un proyecto digital rosarino de este lanzamiento

Para organizaciones, proyectos culturales y equipos de comunicación de Rosario, el lanzamiento muestra la importancia de construir una identidad coherente entre mensaje, formato y producción. Una campaña sobre un tema sensible necesita definir con precisión qué experiencia comunica, a quién se dirige y qué límites tiene.

La accesibilidad también forma parte de esa decisión. Un video puede incorporar subtítulos; una publicación debe ofrecer información comprensible; y las imágenes necesitan textos alternativos cuando se distribuyen en redes o sitios web. Estas herramientas no prueban por sí solas una mayor eficacia, pero reducen barreras de acceso y permiten que el contenido llegue a personas con distintas necesidades.

En este caso, la canción no se presenta como una intervención sanitaria ni como una respuesta a la falta de atención. Su aporte está en hacer circular una experiencia y generar condiciones para hablar de ella. Para un sitio institucional o cultural, esa diferencia debe conservarse: comunicar un testimonio no equivale a ofrecer tratamiento, y difundir una obra no reemplaza información de servicio ni acompañamiento profesional.

“No finjo demencia” reúne una historia de creación surgida en el Agudo Ávila, una producción musical local y una pieza audiovisual pensada para ampliar la circulación del mensaje. Su recorrido permite observar cómo una obra puede abordar la salud mental desde la expresión artística, siempre que se mantengan visibles tanto su potencia comunicacional como sus límites.

FAQ

Preguntas frecuentes

¿Quién es el autor de “No finjo demencia”?

La canción fue escrita e interpretada por Ciro Korol, artista nacido en Rosario en 1989. La producción musical estuvo a cargo de Federico Baronio, con voces adicionales de Agustina Lofi y un coro integrado por Sabina Rey, Damián Schwarzstein, Ema Schwarzstein y Cami Basterra.

¿Dónde comenzó la composición de la canción?

El estribillo y parte de la letra surgieron durante la segunda internación de Ciro Korol en el Hospital de Salud Mental Dr. Agudo Ávila, en la calle Suipacha de Rosario. Luego de recibir el alta, el artista trabajó con Federico Baronio para desarrollar la versión final.

¿La canción reemplaza la atención profesional en salud mental?

No. “No finjo demencia” es una obra musical y una forma de expresión pública sobre experiencias de salud mental. Puede contribuir a visibilizar el tema, pero no reemplaza la atención psiquiátrica, psicológica, médica ni las políticas públicas de cuidado.

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