La producción triguera podría ser la segunda más alta en 17 años
La Bolsa de Comercio de Rosario proyecta 23,8 millones de toneladas de trigo para 2026, aunque la baja radiación, la falta de lluvias y las heladas tardías mantienen la incertidumbre sobre los rindes.

La producción triguera de 2026 podría alcanzar 23,8 millones de toneladas y convertirse en la segunda más alta de los últimos 17 años, según las primeras proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). La estimación contempla un rinde promedio de 35,3 quintales por hectárea sobre un área sembrada de 6,95 millones de hectáreas, pero todavía puede modificarse por las condiciones climáticas de octubre.
Una campaña con potencial, pero todavía abierta
El volumen proyectado quedaría por debajo del récord de 28,5 millones de toneladas registrado en 2025. Aun así, la campaña actual se ubicaría entre las mejores del período analizado por la BCR, tanto por producción total como por rendimiento promedio: los 35,3 quintales por hectárea serían la tercera mejor marca desde 2010.
El dato debe leerse como una proyección inicial y no como un resultado confirmado. El trigo atraviesa una etapa decisiva para definir el peso y la calidad del grano, mientras productores y técnicos siguen evaluando los efectos de un octubre caracterizado por bajas temperaturas, nubosidad, pocas precipitaciones y heladas agronómicas.
Por qué octubre genera incertidumbre sobre los rindes
Cristian Russo, jefe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la BCR, describió la campaña como atípica y señaló que los relevamientos recientes muestran una combinación de expectativas y preocupación. Según explicó, todavía existe potencial para mejorar los resultados, aunque también hay dudas sobre el efecto que las condiciones de octubre tendrán sobre los cultivos.
El ciclo comenzó con buenas reservas de humedad. Durante julio y agosto se registraron lluvias dentro de las medias históricas, elevada humedad y temperaturas superiores a lo normal. Esa combinación permitió que los lotes presentaran una buena condición inicial, pero también demoró el crecimiento porque faltaron frío y radiación solar.
Las enfermedades, entre ellas manchas y royas, comenzaron a aparecer en ese contexto. La menor humedad y las escasas lluvias de septiembre limitaron luego su avance, aunque la falta de agua pasó a convertirse en una restricción para el cultivo.
Baja radiación y heladas durante el llenado
Durante la primera semana de octubre se produjeron tormentas y acumulados importantes, especialmente en el margen este del país. Después predominó un patrón de lluvias aisladas, nubosidad y bajas temperaturas. Entre el 18 y el 19 de octubre se produjeron heladas agronómicas, cuyos efectos sobre las espigas en desarrollo todavía deben evaluarse.
La baja temperatura puede prolongar la etapa de llenado y favorecer el peso del grano. Sin embargo, la falta de radiación solar reduce la producción de fotoasimilados, es decir, los compuestos que la planta genera mediante la fotosíntesis y utiliza para formar y llenar el grano. Para los técnicos consultados por la GEA, esa menor disponibilidad podría traducirse en un descuento sobre el rendimiento previsto.
La fuente también recoge la evaluación de especialistas con más de 20 años de experiencia, quienes consideran que el llenado está ocurriendo bajo una combinación de condiciones poco habitual. La BCR todavía no informa daños de consideración por las heladas, pero advierte que será necesario esperar algunos días para determinar qué ocurrió con las espigas.
Santa Fe aparece entre las provincias con mejores rindes
La estimación de la BCR ubica a Santa Fe cerca de los 40 quintales por hectárea, apenas por encima de Buenos Aires. La provincia bonaerense tendría un rinde previsto de 39,2 quintales por hectárea, mientras que Córdoba alcanzaría 33,6 quintales por hectárea, en un escenario considerado bueno pero inferior al de la campaña anterior.
Entre Ríos también presenta una proyección de 35 quintales por hectárea, de acuerdo con técnicos de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos. Ese organismo indicó que el factor fototermal registrado entre el 15 de septiembre y el 15 de octubre de 2026 cayó un 10% respecto del mismo período de 2025, un año de rindes muy elevados.
El norte ya comienza a mostrar resultados
En Santiago del Estero y Chaco comenzó la cosecha. Para Santiago del Estero, la GEA prevé un rendimiento provincial de 27 quintales por hectárea y señala que algunos lotes podrían superar los 30 quintales, incluso por encima del resultado del año anterior.
En Chaco, el cultivo recibió entre 40 y 50 milímetros de lluvia durante todo el ciclo. A pesar de esa disponibilidad limitada, se esperan rindes considerados buenos. Estos primeros resultados pueden aportar información concreta para ajustar las proyecciones generales, aunque todavía no alcanzan para confirmar el volumen nacional.
Qué información debería mostrar un sitio agroindustrial
Para empresas agropecuarias, acopios, proveedores de insumos y servicios vinculados con el campo, esta noticia también plantea una cuestión de comunicación digital: los datos productivos deben presentarse con fecha, fuente, unidad y alcance claramente visibles.
Una página institucional o un tablero de resultados debería diferenciar entre toneladas producidas, hectáreas sembradas y quintales por hectárea. También tendría que indicar si se trata de una estimación, un relevamiento o un dato consolidado. Esa distinción ayuda a evitar que una proyección inicial se interprete como un resultado definitivo.
En sitios orientados a productores de Rosario y la región, un diseño comprensible puede ordenar la información por provincia, campaña y etapa del cultivo. La accesibilidad también requiere que los colores de mapas y gráficos no sean la única forma de distinguir valores, y que cada visualización incluya una explicación textual.
La proyección necesita nuevos datos antes de confirmarse
La BCR proyecta una campaña triguera muy destacada, pero el resultado final dependerá de cómo evolucionen las espigas después de las heladas, de la disponibilidad de agua y del efecto acumulado de la baja radiación. La información publicada hasta ahora permite hablar de un escenario productivo favorable con riesgos todavía abiertos, no de una cosecha asegurada.
La noticia original fue publicada por Clarín Rural. Para comunicar este tipo de datos en internet, la decisión más útil es mantener visibles la fuente, la fecha de la estimación y las condiciones que podrían modificarla.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta producción de trigo se proyecta para 2026?
La Bolsa de Comercio de Rosario estima una producción de 23,8 millones de toneladas. El cálculo surge de un rinde promedio previsto de 35,3 quintales por hectárea sobre una superficie sembrada de 6,95 millones de hectáreas. Se trata de una proyección inicial que puede cambiar durante la evolución de la campaña.
¿Qué factores podrían reducir los rindes del trigo?
La baja radiación solar, las lluvias escasas y las heladas agronómicas de octubre son los principales factores de incertidumbre mencionados en el relevamiento. Las bajas temperaturas pueden prolongar el llenado y favorecer el peso del grano, pero la falta de radiación puede limitar la producción de fotoasimilados.
¿Qué provincias tienen mejores proyecciones de rendimiento?
La BCR prevé casi 40 quintales por hectárea para Santa Fe y 39,2 para Buenos Aires. Córdoba tendría un rendimiento estimado de 33,6 quintales por hectárea. En Entre Ríos, la proyección difundida por técnicos de la Bolsa de Cereales provincial es de 35 quintales por hectárea.
Seguí leyendo
Explorá más notas y secciones de Diseño Web Rosario.


