Verde de indocianina: cómo guía cirugías oncológicas en tiempo real
El verde de indocianina permite visualizar tumores, ganglios, vasos y tejidos durante distintas cirugías. La tecnología suma información en pantalla, pero no reemplaza la planificación ni el criterio del equipo médico.

El verde de indocianina es un trazador fluorescente que permite localizar lesiones, ganglios y límites entre tejido enfermo y tejido sano durante una cirugía. La señal se activa con luz infrarroja y aparece en las pantallas del quirófano mediante cámaras específicas. Según la información publicada por el Instituto Alexander Fleming y difundida por El Ciudadano, el recurso se incorporó oficialmente a la práctica quirúrgica del instituto a comienzos de 2026.
Podés consultar la fuente original para ampliar el contexto de esta información.
El verde de indocianina, también conocido como ICG por sus siglas en inglés, funciona como una herramienta de visualización durante intervenciones oncológicas. No diagnostica por sí mismo ni decide qué tejido debe extirparse: aporta una señal visual que el equipo médico interpreta junto con los estudios previos, la anatomía y las características de cada tumor.
Cómo funciona la fluorescencia dentro del quirófano
El trazador es un colorante fluorescente hidrofílico, biocompatible y no tóxico, según la explicación atribuida a la doctora Verónica Fabiano, médica ginecóloga y mastóloga del Instituto Alexander Fleming. Cuando recibe luz infrarroja, absorbe energía y emite una señal que no puede observarse directamente a simple vista.
Las cámaras infrarrojas instaladas en equipos de videocirugía o cirugía robótica captan esa señal y la proyectan en las pantallas del quirófano. Así, el equipo puede observar en tiempo real determinadas estructuras o zonas marcadas, sin depender solamente de la palpación o de la visión anatómica convencional.
Qué información agrega a una cirugía oncológica
La aplicación depende del objetivo de la intervención. El verde puede administrarse por vía endovenosa, subcutánea, intradérmica o peritumoral. También puede guiarse mediante imágenes hasta una lesión. La vía elegida queda vinculada con la anatomía que se necesita estudiar y con el tipo de procedimiento.
En cáncer de mama, ginecología y mastología, la fluorescencia se utiliza para mapear el ganglio centinela, es decir, el primer ganglio al que podría llegar el drenaje linfático de un tumor. También permite evaluar la vitalidad de colgajos utilizados en mastectomías y en cirugías que conservan la piel de la mama.
En cirugía digestiva y colorrectal, la angiografía fluorescente ayuda a estudiar la irrigación del intestino y la viabilidad de las anastomosis, que son las uniones realizadas entre extremos intestinales. En cirugía hepática y pélvica, puede facilitar la localización de lesiones, el reconocimiento de la vía biliar y la evaluación de tejidos reconstruidos.
Verde de indocianina para ubicar nódulos pequeños
En operaciones torácicas, la técnica puede ayudar a encontrar nódulos pulmonares pequeños, profundos o no palpables. El cirujano Emiliano Navarro, integrante del Instituto Alexander Fleming, explicó que antes de estas herramientas la localización podía depender de la anatomía visible, de tomografías previas o de marcadores metálicos colocados antes de la intervención.
La fluorescencia suma una referencia visible en la pantalla, especialmente relevante en procedimientos mínimamente invasivos. En una videotoracoscopía uniportal, por ejemplo, se utiliza una única incisión de entre 3 y 4 centímetros, lo que limita la posibilidad de palpar directamente el pulmón.
En las segmentectomías anatómicas, el contraste puede ayudar a diferenciar el segmento pulmonar que debe retirarse de las zonas sanas que se busca conservar. La fuente describe que, después de la administración intravenosa, el pulmón sano se tiñe de verde mientras el segmento seleccionado permanece oscuro. Esa diferencia orienta la división del tejido, aunque la decisión final continúa en manos del equipo quirúrgico.
La pantalla como apoyo para preservar tejido sano
El valor de la herramienta no consiste únicamente en mostrar una lesión. También puede aportar información sobre vascularización, perfusión y drenaje linfático. En una cirugía colorrectal, por ejemplo, la señal puede indicar si una unión intestinal recibe irrigación suficiente. Si una zona no muestra fluorescencia, el equipo puede evaluar la necesidad de retirar tejido adicional bien perfundido, según la explicación difundida por Fabiano.
En operaciones torácicas, una delimitación más precisa puede ayudar a ajustar la cantidad de tejido que se extrae. La fuente relaciona ese uso con la preservación de una mayor porción de pulmón sano y con la posibilidad de reducir complicaciones, aunque no presenta resultados clínicos propios que permitan cuantificar esos efectos en todos los pacientes.
Qué cambia en la comunicación visual del procedimiento
Desde el punto de vista de la información dentro del quirófano, la fluorescencia convierte datos que antes podían estar distribuidos entre imágenes previas, referencias anatómicas y experiencia táctil en una señal compartida en pantalla. Esto favorece que el equipo observe una misma representación durante una etapa concreta de la intervención.
La visualización no elimina la necesidad de interpretar. Una zona iluminada no equivale por sí sola a un diagnóstico ni define automáticamente el margen quirúrgico. El significado de la imagen depende de la dosis, la vía de aplicación, el momento del procedimiento, la calidad del equipo óptico y la información clínica disponible.
Aplicaciones informadas en distintos tipos de cirugía
El material consultado menciona usos en cáncer de mama, endometrio, cuello uterino, vulva, pulmón, colon, recto, hígado y pelvis. También describe la identificación de uréteres en pacientes con tumores agresivos, radioterapia previa o cirugías múltiples, situaciones en las que reconocer esas estructuras puede ayudar a evitar lesiones durante la operación.
El verde de indocianina se emplea como sustancia medicinal desde hace más de 50 años en áreas como oftalmología y hepatología. La novedad señalada por los especialistas es su integración con cámaras de alta definición y luz infrarroja en torres de videocirugía y sistemas robóticos. En Argentina, su uso se consolidó después de la aprobación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), de acuerdo con la fuente.
Qué puede comunicar una tecnología médica sin exagerar sus alcances
Para sitios web, instituciones de salud y proyectos de comunicación médica, el caso muestra la importancia de explicar qué ve el sistema, en qué momento se utiliza y qué decisiones no puede tomar. Presentar una imagen fluorescente como si fuera una prueba autónoma puede generar expectativas incorrectas en pacientes y familias.
Una comunicación responsable debería diferenciar el funcionamiento del trazador, las aplicaciones descriptas por los especialistas y los resultados que todavía requieren evidencia específica para cada procedimiento. También debería aclarar que la disponibilidad de la tecnología, la indicación y la elección de la técnica dependen del equipo tratante y de las condiciones de cada caso.
La fluorescencia aporta un mapa visual en tiempo real, pero no reemplaza la planificación, la experiencia profesional ni el análisis médico. Para comunicarla en una página institucional de Rosario o la región, resulta más útil explicar esas funciones y límites que presentarla como una solución universal contra el cáncer.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el verde de indocianina?
Es un colorante fluorescente utilizado como trazador durante distintas intervenciones. Al recibir luz infrarroja, emite una señal que cámaras específicas captan y muestran en las pantallas del quirófano. Puede ayudar a visualizar lesiones, ganglios, vasos, tejidos y zonas de irrigación.
¿El verde de indocianina diagnostica el cáncer?
No. La fluorescencia funciona como una guía visual durante la cirugía, pero no reemplaza los estudios diagnósticos ni determina por sí sola qué tejido debe extirparse. Esa decisión corresponde al equipo médico, que considera la anatomía, las imágenes previas y las características del tumor.
¿En qué cirugías puede utilizarse?
La fuente menciona aplicaciones en cirugía mamaria, ginecológica, torácica, colorrectal, digestiva, hepática y pélvica. También puede ayudar a evaluar la irrigación de tejidos, localizar ganglios o identificar estructuras como los uréteres. La indicación depende del procedimiento y de cada paciente.
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